Sagrada Família

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El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, en el distrito del Eixample, es una basílica católica situada en la ciudad de Barcelona, ​​y es sin lugar a dudas uno de los ejemplos más conocidos del modernismo catalán y un edificio único en el mundo, que se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad. Y es que se ha convertido también el monumento más visitado de España, por delante de la Alhambra o el Museo del Prado, y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005.

La Sagrada Familia es una muestra de la plenitud artística de Gaudí, el cual logró una perfecta armonía en la interrelación entre los elementos estructurales y los ornamentales, de tal manera que todas las artes se integraban en un conjunto estructurado y lógico.

Desde 1915 Gaudí se dedicó de una manera casi exclusiva a la Sagrada Familia, obra que significa la síntesis de toda su evolución arquitectónica, ya que aplicó todas sus hallazgos experimentadas anteriormente en la cripta de la Colonia Güell. Tras la realización de la cripta y el ábside, aunque en estilo neogótico, Gaudí concibió el resto del templo en un estilo orgánico, con imitación de las formas de la naturaleza, donde abundan las formas geométricas regladas. El interior parece un bosque, con un conjunto de columnas arborescentes inclinadas, de forma helicoidal, con lo cual se crea una estructura a la vez simple y resistente. En vida de Antoni Gaudí (1852-1926) sólo se completaron la cripta, el ábside y, parcialmente, la fachada del Nacimiento, de la que sólo ver concluida la torre de San Bernabé.

El concepto de templo expiatorio hace que su realización se efectúe a partir de donativos, lo que ha provocado que a veces se hayan tenido que paralizar las obras. Sin embargo, desde la década de 1990 la afluencia de visitantes y el gran renombre mundial han hecho cambiar la situación económica y las obras han tomado un fuerte impulso.